Financiera
 
 

Espectativa financiera solidaria

Una vez superada la crisis financiera internacional, el ambiente económico parece retomar una nueva dinámica enmarcada en unas expectativas positivas que redundarán en un mejor ambiente para los negocios y podrían dar inicio a un ciclo expansionista a nivel global.
Pese a que Colombia en cierta medida no se afectó significativamente con la crisis mencionada, si viene de un 2009 poco dinámico en materia económica, con un muy bajo crecimiento del PIB y una reducción significativa de la actividad financiera, para mencionar dos de los hechos económicos más representativos del año que pasó.
En este escenario de desaceleración, se estima que el año 2009 cierre en el terreno positivo para el sector cooperativo colombiano. El crecimiento proyectado para sus activos se sitúa entre el 7% y el 9% en términos reales, acercándose a los $21 billones de pesos, acumulando de esta manera un periodo más donde el sector supera el ritmo de crecimiento de la economía nacional estimado en cerca del 0%, siempre que para el cuarto trimestre el país obtenga un crecimiento trimestral positivo cercano al 1.5%.
Se proyecta que los ingresos anuales del sector se sitúen alrededor de los $24 billones con lo cual pasarían a equivaler el 5.12% del PIB frente al 4.78% de 2008.Los aportes sociales se ubicarán cerca de los $5 billones y el número de asociados en 4.8 millones.
No obstante que los resultados son satisfactorios, el sector cooperativo ha sentido los efectos de la desaceleración en la actividad productiva, ya que sus crecimientos, aunque positivos, son menores a los presentados en años como 2006 o 2007.
Algo que es destacable en el comportamiento del sector cooperativo nacional es que ha seguido creciendo y ampliando su base social en medio de un escenario particularmente difícil e incierto como el presentado en 2009.
Para el 2010 el panorama económico tiene una mejor perspectiva, en consecuencia, para el sector significará nuevas oportunidades. Sin embargo, hay ciertas variables que también representan retos.
A continuación presentamos las principales variables económicas nacionales, su perspectiva para 2010 y algunas implicaciones para el sector cooperativo.
Inflación
En el gráfica No. 1 se aprecia cómo la inflación presentada durante 2009 es la más baja presentada durante la presente década, fenómeno atribuible a factores como la baja dinámica económica en materia de producción por cuenta de un panorama inestable e incierto, la contracción en la colocación de crédito en el sistema financiero, la tendencia revaluacionista del dólar, el incremento de la oferta interna por cuenta de la disminución comercial con Venezuela y algún efecto de las medidas de política monetaria que se implementaron durante 2008 para contener la inflación que en ese año impidió el cumplimiento de la meta propuesta por el Banco de la República, entre los principales factores.

Al observar el gráfico No. 2 se puede evidenciar la gran diferencia en el comportamiento inflacionario de 2009 respecto a 2008, presentándose incluso 5 meses donde el índice de precios al consumidor registró disminuciones (deflación). Hacia finales del año se aprecia un incremento moderado de los precios, hecho que aunque es estacional para dicha época, puede sugerir un repunte del incremento en los precios para este año.
Para 2010 el Banco de la República ha establecido un rango meta de inflación de entre el 2% y el 4%, una meta que se enfrentará a una clara tendencia de repunte de la presión sobre la inflación que será determinada por el mejor ambiente económico que se espera reactive la demanda, sumado a los efectos climáticos que puedan llevar a una menor oferta de productos durante la primera mitad del año.
Para el sector cooperativo la mayor presión sobre la inflación para 2010 representa retos importantes, de una parte, por afectar de manera directa el poder adquisitivo de las personas, pueden presentarse restricciones en el flujo de caja de los asociados afectando su demanda por productos y servicios, de otro lado, las medidas que tomen las autoridades económicas, en particular el Banco de la República, podrían llevar a incrementos en las tasas de interés lo cual afecta los márgenes de intermediación para las cooperativas con actividad financiera y los proyectos de inversión de cualquier tipo de cooperativa. De cualquier modo, la existencia de presiones sobre los precios en 2010 afectará de manera negativa los flujos de efectivo y los presupuestos, ya que las proyecciones suelen hacerse sobre la base de inflación de 2009, la cual fue históricamente baja.
Estas presiones de inflación en 2010 le harán contrapeso al incremento del 3.64% en el salario mínimo legal que devengan aproximadamente tres millones de colombianos y que para 2010 quedó en $515.000 con un auxilio de transporte del $61.500.
Producción
En el gráfico No. 3 se observa la desaceleración en la producción presentada en Colombia durante los dos últimos años, observando de manera puntual variaciones trimestrales anuales en el PIB negativas desde el último trimestre del año 2008. Lo que se espera es que el crecimiento del último trimestre de 2009 esté alrededor del 1.5%, con lo cual se daría el escenario representado en el gráfico No. 4 de un crecimiento del 0.01% en 2009, el más bajo de la presente década.
Pese a que el deterioro de las relaciones diplomáticas y comerciales con Venezuela se han sumado a la menor dinámica económica mundial, Colombia espera un 2010 con un crecimiento del PIB en un rango de entre el 2% y el 3%, principalmente jalonado por la recuperación de la demanda mundial y el incremento en los precios de los denominados commodities, es decir, productos que sirven como insumo de grandes industrias; hablamos del petróleo y los minerales en general y los alimentos en su forma primaria. Sin embargo, a este repunte de demanda y precios le hará contrapeso la revaluación del peso frente al dólar.
El sector cooperativo puede ver como positiva esta proyección de crecimiento económico, ya que se espera que se siga dando la misma correlación entre actividad económica y desempeño del sector cooperativo, es decir, con una mejora en el desempeño económico, la reactivación de la demanda y la mejora en la oferta crediticia, pues el sector esperaría un crecimiento real de sus activos entre el 10% y el 13% para 2010.
Mercados financieros
La recuperación de la actividad económica en 2010, aunque leve, representará la aparición de presiones inflacionarias que afectarán los escenarios de tasas de interés del mercado financiero local. Derivado de lo anterior se prevé una política monetaria de tipo contraccionista que mediante alzas en las tasas de interés de referencia, implementará el Banco de la República con el fin de alcanzar la meta de inflación.
En el gráfico No. 5 se aprecia la evolución trimestral de la tasa de interés de consumo del sistema financiero, el interés bancario corrienty la tasa de usura, evidenciando claramente cómo justamente cuando el país se enfrentó a una reducción en la producción y a una política monetaria contraccionista, las tasas de interés tanto activas como pasivas comenzaron a bajar hasta los niveles hoy presentes. 2010 inicia con un interés bancario corriente del 16.14% y una tasa de usura del 24.21%, mismas que permanecerán vigentes para el primer trimestre pero que, con una alta probabilidad, serán superiores finalizando el año. El cambio de tendencia en las tasas de interés activas y pasivas se daría con fuerza luego de la primera mitad del año 2010.
El sector cooperativo tradicionalmente se ha desempeñado con fuerza en el campo financiero, por tanto, ante el panorama económico para 2010, se espera una reactivación de la actividad crediticia en las entidades financieras tradicionales, mismas que durante 2009 desviaron gran parte de sus recursos hacia las inversiones del mercado de capitales.
Lo anterior se traducirá una nueva presión de las entidades financieras sobre los nichos de las cooperativas. Esto, en medio de un ambiente donde a partir del segundo trimestre, y ante los brotes de inflación, las tasas de interés comenzarán una tendencia al alza por cuenta del posible incremento en la tasa de interés de intervención del Banco de la República que pasaría del 4% al 5%. En tal sentido, para las cooperativas se plantea el reto de demostrar una vez más la capacidad competitiva para mantener su dinámica en cuanto el ritmo de crecimiento de sus captaciones, colocaciones y aportes.
Dado que en 2009 los mercados de capitales tuvieron un comportamiento satisfactorio, incluso mayor al esperado, se espera que 2010 traiga una mayor estabilidad en materia de valorización de inversiones como los títulos de deuda o las acciones; esto se traduce en un incremento en el riesgo de mercado y menores rentabilidades en el mercado de capitales. De este modo, se ejercerá una presión adicional para que las entidades financieras tradicionales recompongan sus portafolios y dediquen una mayor cantidad de recursos al crédito. Para las cooperativas del sector asegurador, que dependen en buena medida del comportamiento del mercado de capitales, será entonces un periodo con menores ganancias frente a 2009 y un mayor reto en la gestión de sus portafolios; lo mismo ocurre para el resto del sector cooperativo en el manejo de sus inversiones.
El incremento en las tasas también representará retos en materia de financiación para las cooperativas, ya que puede significar un mayor costo de los recursos de captación o el incremento del costo del fondeo externo. Por tanto, para las cooperativas que tengan proyectos de inversión, será mejor aprovechar la primera mitad del año para financiarse, anticipando el incremento en las tasas de interés.
Ante la recuperación de la confianza, se espera que el dólar continúe con una tendencia revaluacionista de mediano plazo, la cual se aprecia en el Gráfico No. 7. En lo corrido de 2010 ya se presenta una revaluación del 3.76%. Este fenómeno se traducirá en grandes desafíos para el Banco de la República en 2010, ya que se darán conjuntamente revaluación e inflación, y ya es conocido que el control de una variable va en contravía del control de la otra. La revaluación estimada para 2010, según algunos analistas, estaría cercana al 8%.
La revaluación beneficia a los importadores y sacrifica ganancias de los exportadores, por lo tanto, en el sector cooperativo se dan efectos en los dos sentidos, y pese a que existe un bajo número de cooperativas exportadoras, para esas empresas que participan en productos como la leche, los cárnicos, los textiles o el papel, los retos vendrán en 2010. Viendo la otra cara de la moneda, ante el fenómeno revaluacionista, aparecen oportunidades de fortalecimiento industrial y tecnológico para las empresas cooperativas y en general para la adquisición de insumos o bienes importados.
Situación fiscal
Según algunos analistas, para 2010 se estima que el déficit del Gobierno Nacional Central podría estar cercano al 4.8% del PIB, lo cual significa un repunte frente a los años anteriores y un gran reto para el Gobierno. Los anuncios de reducción del gasto público por cerca de $4.2 billones no se han hecho esperar arrancando el 2010 pero, ya que pueden resultar insuficientes, seguramente las cooperativas tendrán que enfrentarse a reformas en materia tributaria, las cuales, como ha sido tradicional, buscan ampliar la base de contribuyentes acudiendo a la revisión de los regímenes tributarios especiales o a las exenciones existentes.
Desempleo
A noviembre de 2009 la tasa de desempleo fue del 11.06% y se espera que en 2010 se ubique entre el 12% y el 14%. Esta variable muestra de alguna manera la situación social del país y seguirá siendo la variable que determine las decisiones del Gobierno en diversos temas, entre ellos la revaluación, ya que para los exportadores las menores ganancias por cuenta de la caída en la cotización de la divisa se traducen en reducciones de costos, entre ellos los de personal. Preocupan en este escenario que si tras buenos años de crecimiento como 2006 y 2007 no se dio un cambio sostenible en materia de empleo. Ahora que la recuperación para las empresas será lenta y que la industria nacional está golpeada, seguramente las condiciones sociales no tendrán cambios sustanciales para la población en 2010.
Para las cooperativas, en la medida que recuperen sus ritmos de crecimiento, seguirán generando fuentes de trabajo y continuarán trabajando decididamente para superar los problemas asociados a la utilización indebida de las CTA, tema que permanecerá vigente en la agenda cooperativa.
A manera de conclusión, se puede decir que desde el punto de vista económico se ve un mejor ambiente para 2010, con reactivación de la demanda, reactivación del crédito, estabilidad en los mercados financieros, hechos que seguramente se consolidarán con mayor fuerza en el segundo semestre, luego de que el ambiente interno haya superado la incertidumbre propia del proceso electoral.
Sin embargo, dentro de los principales retos para las cooperativas durante 2010 en materia económica, estarán atender una situación financiera difícil para sus asociados en el caso de un repunte muy alto de la inflación; la agresividad con que las entidades financieras tradicionales ingresen en los nichos cooperativos dada la reactivación del crédito; el incremento de las tasas de interés en sus deudas; la disminución en los términos de intercambio por cuenta de la revaluación en el caso de las cooperativas que exportan, y las posibles presiones de reforma tributaria que afectan los intereses del régimen tributario cooperativo. De manera puntual, para los principales sectores cooperativos hay diversos retos, por ejemplo en salud, seguir abordando la compleja situación del sistema que ameritó declarar la emergencia social; en el sector asegurador enfrentarse a un mercado de capitales con menores valorizaciones; en el sector agrícola superar los inconvenientes climáticos derivados del fenómeno del niño; en el sector transporte abordar la problemática que para las cooperativas de transporte representa la transformación hacia los sistemas integrados en las ciudades, para mencionar algunos de los más relevantes.
Ante estas situaciones y las que se escapen en este breve análisis, el gremio cooperativo permanecerá atento para atender las expectativas de un sector que en los últimos años ha demostrado tener una capacidad empresarial suficiente para desempeñarse exitosamente en una economía de mercado, aportando desde su doctrina a la mejora de la calidad de vida de sus asociados, empleados y comunidades cercanas.

Fecha Actualización: 29-01-2010

 
   
   
   
 
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