El reinado que perdieron los ¿pequeños transportadores?
Entre la impetuosa pasión por el dinero de los usuarios del transporte y de los dividendos que esté deja en los bolsillos, como en lo político y en lo social, está un pueblo, domesticado por las necesidades del día a día, -mal tratado y explotado y damnificado- por los transportistas como por los gobiernos locales y nacionales que reciben su porción de beneficios, por esas veleidades monetarias que están en juego y pierden quienes dicen ser pequeños transportadores, que no padecen los mismos dolores que los usuarios, hay ¡maravillosos esguinces! que ofrece la habilidad lingüística para minimizar con pequeñito y tratar de ocultar el bolsillo llenito por el producido de sus vehículos al rabioso contado.
¿Normal en un estado capitalista?– sin que tenga los controles adecuados por parte de las autoridades para cada caso, en razón que las registradoras de los buses o busetas sólo sirven para controlar al conductor, entonces… ¿será que alguna parte se queda en la evasión que incluye el 15% de la chatarrización? – que no me digan los pequeños grandes transportadores, que son religiosos al declarar a la DIAN, cómo lo son cuando hacen las solicitudes a su santos devotos.
Se aprovecha del poder dominante del transporte para poner en peligro la vida de los bogotanos, tanto transportistas de las afiliadoras, como de las cooperativas se alejaron de los principios de solidaridad y gratitud con un pueblo que soporta con su estoicismo palo en las costillas y recortes en sus ingresos.
Ellos quienes arriesgan desde el lunes 1º hasta hoy 4 de marzo con total irresponsabilidad la vida de sus clientes potenciales, se enriquecieron, al punto que el dinero les alcanza hasta para apoyar campañas políticas. ¡Todo en la legalidad! Desde luego.
Llegar a las vías de hecho de un paro que atenta contra comunidad en su vida, sus bienes, el derecho a la movilidad y al trabajo es ¡un exabrupto! es un chantaje vulgar, en una democracia que se dice civilizada, donde hay separación de poderes como se demostró en la decisión de la Corte Constitucional, que no dejó pasar un referendo mal concebido.
Porque no se dialoga, acaso la dialéctica no es una herramienta válida para los transportadores, para el alcalde Moreno y su gabinete.
Lo demás es volver a la barbarie romana ¡me das a la fuerza, o te quito a la brava!
Perdieron el reinado de Bogotá
Algunas causas por las cuales, perdieron lo Pequeños T, el reinado en Bogotá.
A’ Las cooperativas de ese sistema no fortalecieron su patrimonio hicieron cooperativitas afiliadoras a leguas de los principios y valores cooperativos y de la lealtad comercial y empresarial.
B’ En la chatarrización abuzaron muchos de la confianza que se le dio y no consignaron en su oportunidad el 15% del pasaje que cada usuario pagaba para ese propósito, sin que el usuario participe en ese negocio, sólo pagaba, y otros ni siquiera consignaron.
C’ Servicio de mala calidad, hasta el punto de aislar en cubículos al conductor de su cliente, hasta que se dieron accidentes por falta de visibilidad en las puertas de ingreso y salida.
Buses y busetas deseados y sin mantenimiento
D’ Irresponsabilidad en la conducción como en el pago de las sanciones y sacándole el cuerpo a cualquiera responsabilidad social.
E’ No facilitar el tiquete para evitar el manejo de dinero en la taquilla o registradora del vehículo y así las autoridades no conocían el movimiento de pasajeros.
F’ No se construyó terminales o portales, utilizaron en algunos casos los parques de los barios para este fin y para meaderos de los conductores.
G’ Nunca hicieron respetar los paraderos en las vías, la guerra del centavo era mejor y espectacular.
H’ Descortesía voluminosa con los usuarios, aquí como en lo anterior se salvan muy pocos, porque allá, también hay buenos ciudadanos, que fueron quienes no dejaron que ese servicio se deteriora más, o se oxidara, para estar acorde con el transporte de buses y busetas bogotano.
Allí ustedes quienes lean esto encontrarán más causas del porque los -Pequeños T- perdieron el reinado de los 6 mil millones de pesos diarios.
Wilton Rizzo director@ecosolidario.com